La justicia condenó a Andrés David Cruzado Emilianis, conocido con los alias de ‘El Duende’ o ‘El Pequeño’, a 18 años y 9 meses de prisión por el asesinato de Víctor Manuel García Marimón, un habitante de calle que perdió la vida tras ser apuñalado durante una riña registrada en el sector de Chambacú, en Cartagena.
La sentencia fue confirmada por la Fiscalía General de la Nación, que informó que el procesado aceptó voluntariamente su responsabilidad en el crimen, lo que permitió concluir el proceso judicial por el delito de homicidio agravado.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del 12 de octubre de 2024, cuando, según la investigación, se produjo un enfrentamiento relacionado con el control territorial de la zona. Durante la discusión, el hoy condenado atacó a la víctima con un arma cortopunzante, ocasionándole una grave herida en el tórax.
Aunque García Marimón fue trasladado con vida a un centro asistencial, falleció poco después debido a la gravedad de las lesiones.
Las investigaciones adelantadas por la Fiscalía establecieron que Cruzado Emilianis, de 29 años, fue capturado el 21 de enero de 2025 en el municipio de Magangué (Bolívar), en un operativo realizado por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) con apoyo de la Policía Nacional. Desde entonces permanecía privado de la libertad mientras avanzaba el proceso judicial.
Una vida marcada por el talento y las dificultades
La muerte de Víctor Manuel García Marimón causó profundo dolor entre sus familiares, quienes lo recuerdan como un hombre de grandes capacidades académicas. Desde su infancia sobresalió por su rendimiento escolar y por su facilidad para expresarse tanto de forma oral como escrita.
Además, cursó cinco programas técnicos en el SENA, donde obtuvo destacados resultados académicos, lo que hacía pensar que tendría un futuro prometedor.
Sin embargo, el consumo de sustancias psicoactivas cambió el rumbo de su vida. Sus seres queridos relataron que durante varios años intentaron ayudarlo mediante procesos de rehabilitación, pero todos los esfuerzos resultaron infructuosos.
Según contaron, Víctor frecuentaba el sector de Chambacú en busca de drogas y, aunque en repetidas ocasiones regresaba a la vivienda familiar en el barrio Canapote, donde recibía alimentación, ropa y apoyo, siempre optaba por volver a las calles.
Con esta condena, las autoridades consideran esclarecido el homicidio y destacan que la sentencia representa un paso importante en la lucha contra la violencia que afecta a sectores vulnerables de la ciudad.







