Santa Marta permanece bajo un amplio dispositivo de seguridad tras la ola de violencia y el paro armado atribuido a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). En medio de la tensión, el presidente Abelardo de la Espriella llegó personalmente a la ciudad para coordinar y acompañar las acciones de la Fuerza Pública.
El mandatario encabezó un Consejo Extraordinario de Seguridad en el Batallón Córdova, donde se analizaron los hechos registrados durante las últimas horas y se definieron nuevas medidas para reforzar la seguridad en Santa Marta, Ciénaga y otros sectores del Magdalena.
Tras la reunión, el Gobierno anunció un importante incremento del pie de fuerza. El dispositivo contempla más de 500 militares y alrededor de 600 policías, que estarán desplegados en Santa Marta, la Troncal del Caribe y Ciénaga.
El presidente salió a patrullar las calles
Durante su visita, De la Espriella no se limitó a participar en las reuniones de seguridad. El jefe de Estado recorrió sectores de Santa Marta acompañado por integrantes del Ejército y la Policía, entre ellos el barrio Cristo Rey, además de otros puntos de la ciudad.
Desde las calles, el mandatario aseguró que la Fuerza Pública mantiene operaciones de vigilancia y control territorial y reiteró que el Gobierno continuará enfrentando a las estructuras criminales responsables de las amenazas y hechos violentos.
La presencia presidencial se produce después de una jornada en la que se reportaron ataques contra establecimientos comerciales, quema de vehículos, intimidaciones y afectaciones al transporte, hechos que las autoridades atribuyen al contexto generado por el paro armado anunciado por las ACSN.
Gobierno refuerza su presencia en Santa Marta
La decisión de reforzar la seguridad se produjo luego de un operativo de la Fuerza Pública en el que murió José Luis Pérez Villanueva, alias “Cholo”, señalado por las autoridades como segundo cabecilla de las ACSN, junto con otros integrantes de esa estructura.
Tras estos hechos, el grupo anunció un paro armado de 48 horas y se registraron acciones de intimidación contra comerciantes, transportadores y habitantes.
Ante este escenario, el Gobierno Nacional ordenó fortalecer la presencia militar y policial en la región con el propósito de recuperar el control territorial y garantizar el desarrollo de las actividades comerciales y cotidianas.
Santa Marta intenta recuperar la normalidad
Mientras continúa el despliegue de la Fuerza Pública, las autoridades locales y departamentales trabajan para garantizar la movilidad, la actividad comercial y la seguridad de residentes y visitantes.
El Gobierno mantiene activo el seguimiento a la situación y las autoridades continúan realizando operativos en diferentes sectores de Santa Marta y municipios cercanos.
Por ahora, el mensaje oficial es de reforzamiento institucional y recuperación del control territorial, mientras habitantes y comerciantes esperan que la situación de orden público pueda normalizarse durante las próximas horas.








