Alguna vez te has preguntado, si bien es cierto que, en nuestro diario vivir se suman muchos momentos de “felicidad y gozo”, ¿Porque, al mismo tiempo se duplican los momentos de angustia, desesperación y tormento con problemas que la mayoría de las veces aparecen de la nada y sin explicación? Tratamos de buscar la respuesta más adecuada pero sencillamente podemos aclararte que no hay una respuesta concreta a este interrogante, pero de lo que si estamos seguros es que, hay una solución real para superar las adversidades y los momentos difíciles. Jesucristo es la solución a todos tus problemas, él retorna la paz y tranquilidad a tu vida cuando te regocijas en él.
Juan 16:33 (RVR1960) dice: «Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo». Este versículo es una promesa de Jesús de que, a pesar de las dificultades y el dolor del mundo, sus seguidores pueden tener paz y valor porque él ya triunfó sobre el mal y la muerte.
Querido amigo, la vida en cristo es más fácil y llevadera, pero para esto, es necesario creer en el señor y ofrecerle nuestra vida, nuestra familia y todo lo que somos en señal de arrepentimiento, para que Jesús obre conforme a su voluntad en nuestra vida, haciéndonos personas nuevas con un propósito de salvación eterna.
Este es el momento de buscarle porque aún hay tiempo, aún tenemos esperanza, la palabra de Dios en Isaías 55:6 dice “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano”. No desperdicies el tiempo precioso que el señor tiene preparado para ti, él quiere transformarte, quiere hacerte una mejor persona, quiere hacerte feliz, pero sobre todo quiere salvar tu alma, quiere darte vida eterna, en un cielo nuevo y una tierra nueva.
Entrégale todos tus problemas y angustias al señor, él puede quitar tus cargas y te hará descansar y traerá bendición a ti y a tu familia. Cristo tiene la solución a todos nuestros problemas, incluso puede sanarte de esa enfermedad que posiblemente te está aquejando durante mucho tiempo, pero solo si tienes fe, como aquella mujer que tenía un flujo de sangre durante doce años y había gastado todo lo que tenía en esa enfermedad.
La mujer escuchó que Jesús pasaba por su ciudad y pensó: “Si tan solo tocare el borde de su manto seré salva” efectivamente ella se decidió y entre tanta multitud, alcanzó a tocar a Jesús, quien dijo: “Alguien me ha tocado”; los discípulos le dijeron: ‘señor la multitud te aprieta’, ¿entonces cómo puedes decir que alguien te ha tocado?, el maestro respondió: ‘alguien me ha tocado con fe’, porque ha salido poder de mí’, en ese instante la mujer se postró a sus pies y el maestro le dijo: ‘Hija tu fe te ha salvado, ve en paz’.
Amigo mío, en Cristo tenemos todo, adquirimos plenitud de gozo y salvación a nuestras almas, junto a él, podemos vencer las adversidades y los problemas, él hace nuestra vida mucho más fácil, Jesús pelea en la batalla por ti y por mí, solo debemos obedecerle y andar en sus caminos en completa obediencia.
Si este mensaje de parte de Dios te ha hecho reflexionar y quieres que Jesucristo tome las riendas de vida para bendición, puedes hacer esta oración de fe: Señor, reconozco que si ti, nada soy, apartado de tu presencia nada puedo hacer, hoy te acepto como mi único y suficiente salvador, reconozco que este sacrificio tan grande que hiciste en la cruz del calvario por la salvación de la humanidad, no puede quedar en vano, quiero entregarte toda mi vida y todo lo que soy, deseo que me hagas una nueva persona, temeroso y apartado para ti en todo tiempo, borra todos mis pecados y escribe mi nombre en el libro de la vida. Gracias señor.










